LA PUREZA DE CORAZÓN
Por Ricardo Alfredo Rodríguez
¿Qué significa ser limpio (o la pureza) de corazón?
Catecismo Iglesia Católica 2518:
"La sexta bienaventuranza proclama: "Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" (Mt 5,8). Los "corazones limpios" designan a los que han ajustado su inteligencia y su voluntad a las exigencias de la santidad de Dios, principalmente en tres dominios: la caridad (cf 1 Tm 4, 3-9; 2 Tm 2 ,22), la castidad o rectitud sexual (cf 1 Ts 4, 7; Col 3, 5; Ef 4, 19), el amor de la verdad y de la ortodoxia de la fe (cf Tt 1, 15; 1 Tm 3-4; 2 Tm 2, 23-26). Existe un vínculo entre la pureza del corazón, la del cuerpo y la de la fe:
Los fieles deben creer los artículos del Símbolo (Credo) “para que, creyendo, obedezcan a Dios; obedeciéndole, vivan bien; viviendo bien, purifiquen su corazón; y purificando su corazón, comprendan lo que creen” (San Agustín, De fide et Symbolo, 10, 25)"
Después de leer esta explicación del Catesismo de la Iglesia Católica, es necesario ir al principio. El Credo no es una oración ni una plegaria. Es proclamar, de forma sintetizada, aquello en lo que uno cree. Credo significa "creo", pero si la realidad es que no creo lo que digo, o no estoy seguro, o no estoy de acuerdo, o tengo dudas, entonces estoy mintiendo cada vez que proclamo esos artículos. Lo que importa no es decirse católico, lo que sí cuenta es serlo. No se puede proclamar el Credo y estar en contra de lo que establece y enseña la Iglesia. Ella no debe adaptarse a mi forma de pensar ni a lo que yo creo. Soy yo quien debo adaptarme a lo que Ella enseña y ajustarme. Te invito a leer el Catecismo y sobre todo la Palabra de Dios para que comiences a disfrutar del gozo de ser católico. Si queremos ver a Dios debemos ser puros y solo vamos a conseguir un corazón limpio si comenzamos por conocer lo que Dios quiere para así poder alinearnos a su voluntad.
¿Qué significa ser limpio (o la pureza) de corazón?
Catecismo Iglesia Católica 2518:
"La sexta bienaventuranza proclama: "Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" (Mt 5,8). Los "corazones limpios" designan a los que han ajustado su inteligencia y su voluntad a las exigencias de la santidad de Dios, principalmente en tres dominios: la caridad (cf 1 Tm 4, 3-9; 2 Tm 2 ,22), la castidad o rectitud sexual (cf 1 Ts 4, 7; Col 3, 5; Ef 4, 19), el amor de la verdad y de la ortodoxia de la fe (cf Tt 1, 15; 1 Tm 3-4; 2 Tm 2, 23-26). Existe un vínculo entre la pureza del corazón, la del cuerpo y la de la fe:
Los fieles deben creer los artículos del Símbolo (Credo) “para que, creyendo, obedezcan a Dios; obedeciéndole, vivan bien; viviendo bien, purifiquen su corazón; y purificando su corazón, comprendan lo que creen” (San Agustín, De fide et Symbolo, 10, 25)"
Después de leer esta explicación del Catesismo de la Iglesia Católica, es necesario ir al principio. El Credo no es una oración ni una plegaria. Es proclamar, de forma sintetizada, aquello en lo que uno cree. Credo significa "creo", pero si la realidad es que no creo lo que digo, o no estoy seguro, o no estoy de acuerdo, o tengo dudas, entonces estoy mintiendo cada vez que proclamo esos artículos. Lo que importa no es decirse católico, lo que sí cuenta es serlo. No se puede proclamar el Credo y estar en contra de lo que establece y enseña la Iglesia. Ella no debe adaptarse a mi forma de pensar ni a lo que yo creo. Soy yo quien debo adaptarme a lo que Ella enseña y ajustarme. Te invito a leer el Catecismo y sobre todo la Palabra de Dios para que comiences a disfrutar del gozo de ser católico. Si queremos ver a Dios debemos ser puros y solo vamos a conseguir un corazón limpio si comenzamos por conocer lo que Dios quiere para así poder alinearnos a su voluntad.
HTML Comment Box is loading comments...
